jueves, 19 de noviembre de 2015

Experimentos electrizantes

Uno de los elementos estrella de la semana de la ciencia en este curso ha sido la exhibición de experimentos científicos, desde la bobina de Tesla y otros artefactos electromagnéticos a la maqueta de un volcán que simula una erupción. 

Carlos Martino muestra el funcionamiento de la bobina de Tesla
hecha por él mismo.

La placa solar acciona el molinillo

Funcionamiento de un  volcán


Bobina de Tesla


Levitación electromagnética


Motor eléctrico


Dinamo


Energía solar

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Modelos moleculares

Jumping clay o plastilina y varillas de plástico se convierten en etanol, dióxido de carbono o acetona en la artística muestra de modelos moleculares.
Alumnado de 3º ESO B, D observando la muestra



La colección de minerales y fósiles

La colección de minerales ofrece muestras muy diversas: amatista, ágata, fluorita, y también fósiles como potámides o mariópteris. Son responsables de esta colección Mario García Maquiera, Patricia Prado Bobes y Miguel Prendes Pérez.

Alumnas de 3º ESO C y E

Alumnado de 3º ESO A, B, D Bilingüe

lunes, 16 de noviembre de 2015

Semana de la Ciencia

Llega una nueva convocatoria de la Semana de la Ciencia a la biblioteca del IES La Ería. Desde hoy y hasta el jueves podremos ver el trabajo que el alumnado de Física y Química de 3º de ESO ha realizado durante las últimas semanas: una  exposición de carteles y libros científicos y una colección de minerales. También encontraremos una sorprendente muestra de modelos moleculares e incluso un volcán. En el rincón de los experimentos cinco extraordinarios ingenios pondrán a prueba nuestros conocimientos de electromagnetismo.  Los propios alumnos de 3º de ESO tendrán ocasión de poner a prueba los conocimientos adquiridos mediante un electrizante  pasapalabra científico.
¡La biblioteca de La Ería será visita obligada en estos días!




Pasapalabra científico en 3º ESO D

La actividad en 3º ESO A, B, D Bilingüe



Cartel sobre la célula

Cartel sobre grandes científicos


Exposición de libros sobre la ciencia



domingo, 15 de noviembre de 2015

Concurso de marcapáginas

Durante la actividad ¿Conoces la biblioteca de La Ería? el alumnado de 1º de ESO fue invitado a participar en un concurso de marcapáginas,  El pasado viernes, trece de noviembre se hizo entrega del premio del concurso a la alumna Alba Gallo Tejón, de 1º ESO C,  Su excelente creación será el marcapáginas «oficial» de la biblioteca de La Ería durante este curso 2015-2016.

Alba Gallo Tejón durante el acto de entrega del premio
El marcapáginas premiado

Selección de marcapáginas


sábado, 14 de noviembre de 2015

El hombre que quería ser culpable

      
  Argumento
Un hombre cualquiera mata un día a su mujer en un arrebato de pasión. En principio, lo acogen con simpatía los psicoterapeutas que las instituciones judiciales le adjudican para ayudarle. Pero nadie, y ellos aún menos, podrá vencer la presión de la sociedad que niega la responsabilidad individual, que niega a ese hombre la verdad de sus emociones, su integridad, que procura borrar en él toda memoria. Despojado de las bases mismas de sus existencia, el hombre va enloqueciendo en su frustrado intento de probar a los que supuestamente lo ayudan, que sí es culpable, que sí es responsable de sus actos.

    Mi valoración
   ¿Qué ocurre cuando enarbolando la bandera del bienestar social, el propio sistema elimina la libertad individual? ¿Cómo se concilia que un sistema con recursos para ayudar al individuo genere personas infelices que deben recurrir a las pastillas o al alcohol para poder aguantar? La hipótesis que plantea Stangerup es muy clara: hay una sociedad que ya piensa por el individuo, que lo engulle hasta el punto de dictaminar la no participación del mismo en una acción tan personal como es el cometimiento de un asesinato.
   La novela me ha gustado mucho porque da bastante que pensar: el intervencionismo del estado en las emociones, en la lengua (por tanto en el pensamiento del individuo), en la paternidad, en la literatura… y como consecuencia el progresivo deterioro y la locura de la persona. Y cuando todo parecía quedar ahí, en un alegato a favor de la libertad individual y en contra del intervencionismo social, el autor introduce un punto de giro genial: el último párrafo de la novela. El pobre Torben se convierte en la coartada perfecta para apoyar todo aquello contra lo que pretendía rebelarse.

   Una novela estupenda.

sábado, 31 de octubre de 2015

Seda

Argumento

Este libro, que obtuvo en Italia un éxito apoteósico, no es (en palabras de su autor) una novela. Ni siquiera un cuento. Es una historia. Empieza con un hombre que atraviesa el mundo y acaba con un lago que permanece inmóvil en una jornada de viento.

Mi valoración

Comentaba yo con una conocida el argumento de Seda. A mi interlocutora el argumento le pareció bonito, más para una película que para una novela (eso dijo) y también le pareció triste, muy triste pues el argumento le había dejado mal cuerpo. Quiso el azar y la biblioteca de El Fontán que a la vez que Seda leyese Fantasmas de carne y hueso, un conjunto de cuento de Jorge Edwards. Y aquí hay un cuento “Creaciones imperfectas” que explica, o mejor, me explica el final de Seda. Ese final tristísimo para mi conocida, me pareció muy rentable y un auténtico acierto en términos literarios y personales. Dice Edwards en el cuento antes citado: “La obsesión por alcanzar a la mujer deseada puede ser tan excesiva, tan insoportable que si uno por fin la alcanza cree que ha alcanzado a otra persona. En buenas cuentas, la mujer deseada sería imposible por definición. Si se la posee, ya es otra por el solo hecho de poseerla.”

Pues eso, que aquello tan triste para otros tiene para mí un valor simbólico: la experiencia japonesa de Joncour es un deseo frustrado y ¿quién no tiene una frustración? Al leer la novela desde esta perspectiva, lo que le ocurre a Joncour en Japón transciende, va mucho más allá, se convierte en algo que afecta a todo ser humano y es justo aquí, si al leer me sitúo en esa rendija, cuando la experiencia literaria alcanza toda su grandeza: Hervé Joncour soy yo y somos todos.

Desde luego que la novelita admite más lecturas, pero me quedo con el viaje de Joncour, ese viaje que comporta un cambio, al fin y al cabo es el motor de toda historia que se precie, y el cambio afecta a la postura vital de Hervé y a mí me consuela y me conforta porque me siento acompañada en mis fracasos, en mis frustraciones.

A propósito de la múltiples lecturas, un conocido me habló de Seda como prototipo de novela femenina y de El tío Petros y la conjetura de Goldbach, de Apostolos Doxiadis como prototipo de novela masculina. Esto ocurrió hace años y aún sigue siendo todo un misterio para mí.

Si gusta la novela, también recomiendo de Alessandro Baricco Océano mar.